Mostrando entradas con la etiqueta Anti-ruido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anti-ruido. Mostrar todas las entradas

09 octubre, 2017

SORBEMOCOS





 "Nadie es mejor por ser más grande"

Uno, ocho o doce de octubre,
si fuéseis más libres y menos parias
os tomaríais la patria
como un país de mentes vivas y no de buitres.

Sois la puta que porta una bandera
con el tamaño y la profundidad propios de un cheque;

sois el puto que agita pompones como si fronteras,
heridas de algodón, sangre de trueque.

Sois la vergüenza de la evolución,
la neurona que reniega del mono a pesar de estar sola
quien ambiciona ser por fin un troll aun nacido de gnomo

si mece, cita y obedece a Sorbemocos por "un mundo mejor".

***Info para masones, curiosos y ofendidos en el siguiente libro--> https://es.wikipedia.org/wiki/El_libro_secreto_de_los_gnomos

05 julio, 2016

VICIO, TRICIO Y DESQUICIO

Empezó a llover en pleno mayo,
yo era entonces pura inquietud bajo su luz;
alegría y renovado reflejo,
como si pudiese interpretar cualquier huella
y sus dedos tuvieran ojos.

Empezó a diluviar sobre la lluvia,
yo pensando en pactar 
la forma de no cerrar el grifo,

preguntándome, respondiendo

¿Qué sería de nosotros
si cuando parece terminar
volviésemos al inicio?

Hay preguntas que sacan de quicio,
y dentro del suyo se está tan bien...

Mientras nos secábamos y mirábamos
su todo era un solo
dentro del imaginario, mutuo precipicio.

Una vergüenza, rendida, se suicidaba entonces,
y mi memoría retenía el dolmen
para volverse pulmón, veleidad resumida en suspiros.

Si hoy me transcribo
diluvia sobre la lluvia aun cuando reinicio;
lo tuve que titular
y no hubo acuerdo alguno: Vicio, tricio y desquicio.

ANTI-RUIDO (II)

He echado mis cuentas y, siendo honesto
en esto de vivir sintiendo, hoy lo quiero todo;
alguien hizo un drama y esgrimió problemas,
lo resumí en "Pues nada, llama al señor Lobo".

Apagado o fuera de cobertura,
hay elecciones y la democracia le tendrá entretenido;
así que es tiempo de aprovechar el tiempo,
hay demasiada música buena
como para que alguien elija seguir siendo ruido.

Hablemos si quieres, vano y tendido,
de cómo el cobarde devora una felicidad impuesta;
tumbémonos después a mirar la lluvia de perseidas
mientras los nihilistas buscan a tientas
una póstuma razón para justificar su propio suicidio.

Es hora de tirar de la cuerda,
aprender nuevas alas, reformar el prisma,
hacer más horizontal el mundo.

Imitar las camas al edificar los pisos;
amar sin vértigo la jerga
que convierte en aire fresco un precipicio.

ANTI-RUIDO (I)

Mi conciencia es polvareda de caballos apátridas,
rastro efímero en el desierto
de los escuadrones que enarbolan la mentira colectiva:
orden cualquiera hacia una meta sin camino.

Suena la música
mientras le digo al horizonte que solo huyo del ruido

“Respeta las distancias;
es vivir, no estar más cerca, lo que hoy desata mi júbilo
y no te quiero más cerca de la cuenta:
en cuanto esos bárbaros trepas me den por muerto
podré volver a respirar tranquilo”.

Si se acabasen los sueños de mis ojos abiertos
sería como vivir la propia muerte,
trascender la extraña esencia que mueve el mundo.